La guitarra del artista que presentó en Buenos Aires su
undécimo disco, «Juntarnos», expresa el oficio adquirido en noches de
intercambio colectivo y -a la vez- la ambición que resulta del proceso paciente
y solitario del estudio; una ambivalencia que se proyecta en todos sus
trabajos.
undécimo disco, «Juntarnos», expresa el oficio adquirido en noches de
intercambio colectivo y -a la vez- la ambición que resulta del proceso paciente
y solitario del estudio; una ambivalencia que se proyecta en todos sus
trabajos.
De la mano derecha de su guitarra se proyecta un chasquido
picante y el pulgar pesado que detona los graves para alcanzar una sonoridad
poderosa; de la mano izquierda, la ductilidad para la armonización y el
arreglo, lejos del gesto rústico que mal se emparenta con cierta especie de la
guitarra folclórica.
picante y el pulgar pesado que detona los graves para alcanzar una sonoridad
poderosa; de la mano izquierda, la ductilidad para la armonización y el
arreglo, lejos del gesto rústico que mal se emparenta con cierta especie de la
guitarra folclórica.
Hoyos, de esporádicas presencias en Buenos Aires, ofreció, a
modo de estreno del disco, un concierto en el Espacio Tucumán con referencias
musicales a las cuatro autores que, asegura, modelan «nuestra cultura
folclórica»: Pato Gentilini, los hermanos Núñez (Pepe y Gerardo), Rolando
«Chivo» Valladares y Juan Falú. Todos tienen, con matices, la
combinación entre el pulso autodidacta y la formación definida.
modo de estreno del disco, un concierto en el Espacio Tucumán con referencias
musicales a las cuatro autores que, asegura, modelan «nuestra cultura
folclórica»: Pato Gentilini, los hermanos Núñez (Pepe y Gerardo), Rolando
«Chivo» Valladares y Juan Falú. Todos tienen, con matices, la
combinación entre el pulso autodidacta y la formación definida.
«Son los autores que señalan mi sentido de pertenencia,
que me delimitan», advirtió Hoyos, quien desde 1984 construye su
trayectoria solista. Justamente, la composición «Las pertenencias»,
con letra de Pepe Núñez y música de Lucho Hoyos, reflejó ese sentimiento.
que me delimitan», advirtió Hoyos, quien desde 1984 construye su
trayectoria solista. Justamente, la composición «Las pertenencias»,
con letra de Pepe Núñez y música de Lucho Hoyos, reflejó ese sentimiento.
«Yo soy de un tiempo en que el folclore era bastardeado
por gente que creía que todo se hacía con dos acordes, que todo se hacía de la
misma manera. Ya pensaba eso cuando empezaba y no sabía, por mera intuición, y
lo reafirmé después cuando pude estudiar», explicó el cantante,
guitarrista y compositor.
por gente que creía que todo se hacía con dos acordes, que todo se hacía de la
misma manera. Ya pensaba eso cuando empezaba y no sabía, por mera intuición, y
lo reafirmé después cuando pude estudiar», explicó el cantante,
guitarrista y compositor.
Sobre esa inquietud, Juan Falú, acaso el mayor guitarrista
de esa escuela, afirmó: «Lucho ya está instalado en la estirpe de los más
dignos artistas de su tierra. Es un desterrado con la puja permanente entre
retornar a los afectos primarios y andar hurgando hacia el futuro. Es un puente
entre los dos horizontes».
de esa escuela, afirmó: «Lucho ya está instalado en la estirpe de los más
dignos artistas de su tierra. Es un desterrado con la puja permanente entre
retornar a los afectos primarios y andar hurgando hacia el futuro. Es un puente
entre los dos horizontes».
«Restaura un concepto casi olvidado entre los estilos
interpretativos argentinos: el del solista que, con su instrumento y canción,
conforma un universo musical completo», agregó.
interpretativos argentinos: el del solista que, con su instrumento y canción,
conforma un universo musical completo», agregó.
Sin embargo, «Juntarnos» es un álbum donde Hoyos
aparece rodeado de otros timbres y compañeros, aunque en la noche del martes en
el Espacio Tucumán, por razones logísticas, lo interpretó en solitario.
aparece rodeado de otros timbres y compañeros, aunque en la noche del martes en
el Espacio Tucumán, por razones logísticas, lo interpretó en solitario.
La canción que titula el disco -elegida como canción oficial
del Bicentenario de la declaración de la Independencia por su simpleza y su
sentido ecuménico, que no son precisamente los rasgos más habituales del trazo
compositivo del guitarrista- operó a modo de cierre del concierto.
del Bicentenario de la declaración de la Independencia por su simpleza y su
sentido ecuménico, que no son precisamente los rasgos más habituales del trazo
compositivo del guitarrista- operó a modo de cierre del concierto.
Fue el puntapié de un ciclo que continuará todos los martes
de noviembre (15, 22 y 29) en el escenario de Suipacha 140, desde las 21.30,
con la presencia en cada caso de un músico invitado. La entrerriana Liliana
Herrero y el tucumano Juan Quintero ya adelantaron su presencia en esos
encuentros y esa estirpe de nombres son los que sintetizan el valor de más de
tres décadas de sociedad entre Hoyos y la guitarra.
de noviembre (15, 22 y 29) en el escenario de Suipacha 140, desde las 21.30,
con la presencia en cada caso de un músico invitado. La entrerriana Liliana
Herrero y el tucumano Juan Quintero ya adelantaron su presencia en esos
encuentros y esa estirpe de nombres son los que sintetizan el valor de más de
tres décadas de sociedad entre Hoyos y la guitarra.

