El 1 de octubre d 1935 los vecinos de Santa Rosa pusieron en
marcha un hito histórico: la Cooperativa Popular de Electricidad empezó a
generar y distribuir energía eléctrica en la entonces pequeña localidad. Se
cumplen 81 años de una gesta popular que transformó la historia de la ciudad
pero en particular la vida cotidiana de los ciudadanos que fueron capaces de
consolidar, con el paso de los años, una estructura cooperativa y solidaria, de
repercusión nacional.
marcha un hito histórico: la Cooperativa Popular de Electricidad empezó a
generar y distribuir energía eléctrica en la entonces pequeña localidad. Se
cumplen 81 años de una gesta popular que transformó la historia de la ciudad
pero en particular la vida cotidiana de los ciudadanos que fueron capaces de
consolidar, con el paso de los años, una estructura cooperativa y solidaria, de
repercusión nacional.
Pocos años antes, específicamente el 6 de julio de 1930,
cuatro pioneros habían firmado el acta fundacional de la CPE. Marcos Molas,
Octavio Gazia, José Fiscella y Juan Humberto Palasciano representaron los
anhelos pero especialmente la resistencia a los abusos de la SUDAM, la empresa
de capitales extranjeros que prestaba un servicio eléctrico tan malo como caro.
Organizar durante esos años la Cooperativa fue hacerse cargo de un
emprendimiento donde no faltaron asambleas, reuniones y el apoyo fundamental de
las autoridades municipales que confiaron la prestación del servicio a los
entusiastas vecinos.
cuatro pioneros habían firmado el acta fundacional de la CPE. Marcos Molas,
Octavio Gazia, José Fiscella y Juan Humberto Palasciano representaron los
anhelos pero especialmente la resistencia a los abusos de la SUDAM, la empresa
de capitales extranjeros que prestaba un servicio eléctrico tan malo como caro.
Organizar durante esos años la Cooperativa fue hacerse cargo de un
emprendimiento donde no faltaron asambleas, reuniones y el apoyo fundamental de
las autoridades municipales que confiaron la prestación del servicio a los
entusiastas vecinos.
La finalización del contrato con la SUDAM, que operaba ese
30 de septiembre, y la postura anticooperativista de los representantes del
gobierno nacional en el territorio, generó incertidumbre en la población. Pero
la falta de motores para la producción de energía agigantó la iniciativa e
imaginación de los cooperativistas que apelaron al uso de la legendaria
trilladora de don Juan Savioli para suplantarlos. Pura audacia y convicciones.
Los minutos iniciales de aquel 1º de octubre, luego de que el recordado
operario don Enrique Tubán conectara los cables, vieron la luz que alcanzó a un
grupo de viviendas y algunas farolas públicas, pero esencialmente alumbraron
los primeros pasos de una gran historia, llena de vigencia y futuro.
30 de septiembre, y la postura anticooperativista de los representantes del
gobierno nacional en el territorio, generó incertidumbre en la población. Pero
la falta de motores para la producción de energía agigantó la iniciativa e
imaginación de los cooperativistas que apelaron al uso de la legendaria
trilladora de don Juan Savioli para suplantarlos. Pura audacia y convicciones.
Los minutos iniciales de aquel 1º de octubre, luego de que el recordado
operario don Enrique Tubán conectara los cables, vieron la luz que alcanzó a un
grupo de viviendas y algunas farolas públicas, pero esencialmente alumbraron
los primeros pasos de una gran historia, llena de vigencia y futuro.

