El coreógrafo y productor teatral contó fuertes detalles
sobre la vida de la señora a la que le alquiló el vientre.
sobre la vida de la señora a la que le alquiló el vientre.
Flavio Mendoza cumplirá su sueño de ser papá. Después de
tantos años de espera, viajó a Estados Unidos y alquiló un vientre. Su vida dio
un giro rotundo desde que conoció a la mujer que llevará en su panza al hijo
que tanto anheló.
tantos años de espera, viajó a Estados Unidos y alquiló un vientre. Su vida dio
un giro rotundo desde que conoció a la mujer que llevará en su panza al hijo
que tanto anheló.
En Intrusos, contó detalles de este hermoso presente que
vive y se emocionó al recordar una charla que tuvo con ella: «Ella tiene
dos hijos y me gustó mucho verla como mamá. Cuando hablamos estaba con su bebé
de 3 años. ¡Ay, no puede ser que me cueste tanto hablar, por Dios! Lo que me
dijo es que quería aportarle algo a este mundo, porque en su vida no había
podido hacer mucho… Entonces eso me bastó muchísimo, más allá de que haya
algo económico atrás. Pero sus palabras me bastaron para que diga, ‘es una
persona que realmente puede llevar al bebé'»,
vive y se emocionó al recordar una charla que tuvo con ella: «Ella tiene
dos hijos y me gustó mucho verla como mamá. Cuando hablamos estaba con su bebé
de 3 años. ¡Ay, no puede ser que me cueste tanto hablar, por Dios! Lo que me
dijo es que quería aportarle algo a este mundo, porque en su vida no había
podido hacer mucho… Entonces eso me bastó muchísimo, más allá de que haya
algo económico atrás. Pero sus palabras me bastaron para que diga, ‘es una
persona que realmente puede llevar al bebé'»,
Y agregó: «Antes de venir a Córdoba, tuve que ir a
Estados Unidos un fin de semana, me fui el viernes y el lunes me volví porque
tuve que ir a depositar algo, pero no dinero… hablo de mi cuerpo. Y tuve que
hacerlo, porque sino se dilataba hasta marzo, así que imaginate mi ansiedad y
mi locura. Creo que ya tengo una edad suficiente y quise ser papá toda la vida,
desde los 18. Cuando en un momento me replanteé esta cosa de que yo era gay,
decía, ‘bueno, no voy a tener nunca un hijo’. Era un problema conmigo mismo.
Era muy grande por donde pasaba toda la revolución que tenía adentro, me sentía
frustrado y un monstruo por momentos».
Estados Unidos un fin de semana, me fui el viernes y el lunes me volví porque
tuve que ir a depositar algo, pero no dinero… hablo de mi cuerpo. Y tuve que
hacerlo, porque sino se dilataba hasta marzo, así que imaginate mi ansiedad y
mi locura. Creo que ya tengo una edad suficiente y quise ser papá toda la vida,
desde los 18. Cuando en un momento me replanteé esta cosa de que yo era gay,
decía, ‘bueno, no voy a tener nunca un hijo’. Era un problema conmigo mismo.
Era muy grande por donde pasaba toda la revolución que tenía adentro, me sentía
frustrado y un monstruo por momentos».

