The Kooks, Cypress Hill y The Strypes sobresalieron este
domingo en el segundo y último día del Personal Fest, donde predominó una
programación diversa en géneros y apta para todo público, y que tuvo su cierre
con el show de los uruguayos de No Te Va Gustar, quienes renovaron sus
credenciales con el público local y demostraron por qué son uno de los grupos
más convocantes de la Argentina, donde hace rato juegan de local.
domingo en el segundo y último día del Personal Fest, donde predominó una
programación diversa en géneros y apta para todo público, y que tuvo su cierre
con el show de los uruguayos de No Te Va Gustar, quienes renovaron sus
credenciales con el público local y demostraron por qué son uno de los grupos
más convocantes de la Argentina, donde hace rato juegan de local.
de toda su discografía, con puntos muy altos como «Fuera de control»,
«Al vacío» y «No hay dolor», y además le obsequió al
público una sorpresa y homenaje a Gustavo Cerati, interpretando «Cuando
pase el temblor» de Soda Stereo.
La oferta incluyó temas como el de la apertura con la
rockera y estridente «Más mejor» y otros, a esta altura infaltables
en sus presentaciones, como «Verte reír» que apelan a la ternura y la
influencia reggae, también presente en «Chau» y otras canciones.
rockera y estridente «Más mejor» y otros, a esta altura infaltables
en sus presentaciones, como «Verte reír» que apelan a la ternura y la
influencia reggae, también presente en «Chau» y otras canciones.
El rock británico estuvo bien representado por The Kooks y
The Strypes: los primeros, oriundos de Brighton (Inglaterra), siempre prolijos
y ajustadísimos, con un cancionero pegadizo que enloqueció a un público en su
mayoría adolescente, en una línea musical rockera pero cuidada, con hitazos
incluidos de sus cuatro discos: «See The World», «Ooh La»,
«See The Sun» y «She Moves in Her Own Way», entre otros.
The Strypes: los primeros, oriundos de Brighton (Inglaterra), siempre prolijos
y ajustadísimos, con un cancionero pegadizo que enloqueció a un público en su
mayoría adolescente, en una línea musical rockera pero cuidada, con hitazos
incluidos de sus cuatro discos: «See The World», «Ooh La»,
«See The Sun» y «She Moves in Her Own Way», entre otros.
El contrapunto lo habían dado antes los irlandeses de The
Strypes, la gran revelación de la jornada, con desparpajo y un abanico musical
más ligado al blues y el rock & roll referenciado en Led Zeppelin y el
punk-rock de The Jam (aquel clásico inglés que supo liderar Paul Weller). Con
algo de salvajismo garagero y algunos guiños a lo más rockero de Arctic Monkeys,
comparación obligatoria también por la juventud de sus integrantes y el
desensfado manifiesto de canciones como «Mystery Man», «Scumbag
City», «Drive You Home» y «I Need To Be Your Only»,
entre otras.
Strypes, la gran revelación de la jornada, con desparpajo y un abanico musical
más ligado al blues y el rock & roll referenciado en Led Zeppelin y el
punk-rock de The Jam (aquel clásico inglés que supo liderar Paul Weller). Con
algo de salvajismo garagero y algunos guiños a lo más rockero de Arctic Monkeys,
comparación obligatoria también por la juventud de sus integrantes y el
desensfado manifiesto de canciones como «Mystery Man», «Scumbag
City», «Drive You Home» y «I Need To Be Your Only»,
entre otras.
Como en todo festival, siempre hay una excepción a la regla,
al menos en términos de estilo y, en ese sentido, la nota la dio el hip hop de
los californianos de Cypress Hill, que transformó en un ghetto de gangsta rap y
de culto a favor de la marihuana: su cantante B-Real, porro en mano, pidió por
su legalización, y su compañero Sen Dog lo presentó como el tipo «con la
mejor marihuana del planeta».
al menos en términos de estilo y, en ese sentido, la nota la dio el hip hop de
los californianos de Cypress Hill, que transformó en un ghetto de gangsta rap y
de culto a favor de la marihuana: su cantante B-Real, porro en mano, pidió por
su legalización, y su compañero Sen Dog lo presentó como el tipo «con la
mejor marihuana del planeta».
Justo con la caída del sol, el público levantó temperatura
con uno de los referentes del hip-hop, que este año llegó al país con la excusa
de celebrar los «25 años de fuckin Cypress Hill» y regalarle al
público una lista que incluyó «Get em up», «Real State»,
«When The Shit Goes Down», «Tequila Sunrise», «y los
clásicos «Insane The Brain» y «Jump Around» con los que
saltaron a la masividad, conjugando además el elemento latino y el pulso
rockero y agitador en otros pasajes del show que los emparentan con sus pares
de Beastie Boys.
con uno de los referentes del hip-hop, que este año llegó al país con la excusa
de celebrar los «25 años de fuckin Cypress Hill» y regalarle al
público una lista que incluyó «Get em up», «Real State»,
«When The Shit Goes Down», «Tequila Sunrise», «y los
clásicos «Insane The Brain» y «Jump Around» con los que
saltaron a la masividad, conjugando además el elemento latino y el pulso
rockero y agitador en otros pasajes del show que los emparentan con sus pares
de Beastie Boys.
También pasaron por el escenario principal, sin pena ni
gloria, los ingleses de Mystery Jets aunque con mucha corrección londinense y
con una propuesta que incluyó «Two Doors», «Someone Purer»,
«Young Love», «Bubblegum», «Elizabeth» y
«Bombam», entre otras.
gloria, los ingleses de Mystery Jets aunque con mucha corrección londinense y
con una propuesta que incluyó «Two Doors», «Someone Purer»,
«Young Love», «Bubblegum», «Elizabeth» y
«Bombam», entre otras.
Un rato antes, hubo tiempo para el momento para la
distorsión grunge-stoner y el hard rock a cargo de Stone Giant, un grupo con
base en Boston, Estados Unidos, pero integrada por un portugués, un chileno, un
brasilero y un argentino, Sebastián Fernández, su cantante y guitarrista, que
no esperó ni dos temas para expresar su argentinidad al palo y regalarle al
público un «qué bueno que es estar de vuelta en Buenos Aires, la puta
madre».
distorsión grunge-stoner y el hard rock a cargo de Stone Giant, un grupo con
base en Boston, Estados Unidos, pero integrada por un portugués, un chileno, un
brasilero y un argentino, Sebastián Fernández, su cantante y guitarrista, que
no esperó ni dos temas para expresar su argentinidad al palo y regalarle al
público un «qué bueno que es estar de vuelta en Buenos Aires, la puta
madre».
Los Brujos, que siguen adelante en un nivel magistral y
tocando pese a la reciente muerte de uno de sus cantantes, Ricky Rúa,
ofrecieron un show corto pero demoledor, con temas clásicos y grabados a fuego en
la historia del rock nacional: «Venganza», «Psicosis»,
«La selva», «Sasquatch», «Gaga Lady», «Beat
Hit», «Agua viva», «Piso Liso» y por supuesto
«Kanishka».
tocando pese a la reciente muerte de uno de sus cantantes, Ricky Rúa,
ofrecieron un show corto pero demoledor, con temas clásicos y grabados a fuego en
la historia del rock nacional: «Venganza», «Psicosis»,
«La selva», «Sasquatch», «Gaga Lady», «Beat
Hit», «Agua viva», «Piso Liso» y por supuesto
«Kanishka».
Los escenarios principales también incluyeron a Marilina
Bertoldi, Tristemente Célebres, Planeador Lux, Antiflash, Smooth Ends, Abril
Sosa, los Mahatma Dandys; mientras que un tercer escenario, más chico, estuvo
dedicado exclusivamente al público adolescente, con shows de Cher Lloyd, Ángela
Torres, Kuff & Links, Buenas Tardes, Suena Supernova, Pobre de Ustedes y
Rock & Walsh.
Bertoldi, Tristemente Célebres, Planeador Lux, Antiflash, Smooth Ends, Abril
Sosa, los Mahatma Dandys; mientras que un tercer escenario, más chico, estuvo
dedicado exclusivamente al público adolescente, con shows de Cher Lloyd, Ángela
Torres, Kuff & Links, Buenas Tardes, Suena Supernova, Pobre de Ustedes y
Rock & Walsh.





