Expertos en derecho plantearon sus diferencias respecto al
proyecto de ley y en torno a si se debe proteger o no la vida desde la
concepción. También fueron eje la objeción de conciencia y la mortalidad de
mujeres por la práctica de manera clandestina.
La objeción de conciencia de los médicos que deban practicar
abortos y la mortalidad de mujeres por el ejercicio clandestino de la
interrupción del embarazo fueron también eje del plenario de comisiones en el
que los senadores buscaron despejar dudas sobre la propuesta enviada por el
Poder Ejecutivo, con media sanción de la Cámara de Diputados. El primero de los
expositores, el profesor de derecho constitucional Pablo Garat, consideró que
esta iniciativa «tiene que pasar el test de constitucionalidad»,
afirmó que «todo nuestro orden constitucional se apoya en el interés del
niño, que aparece ausente en los debates» y dijo que Argentina aún
«debe aclarar» su posición respecto a si «se es niño desde la
concepción». El exministro de Justicia Ricardo Gil Lavedra declaró que
«no hay ninguna regla constitucional que obligue a penalizar el
aborto», sostuvo que quienes se oponen a la práctica «personifican u
humanizan al proyecto de vida» y remarcó que «el embrión no es una
persona ya nacida» y «el derecho positivo no trata de la misma manera
al nacido que al por nacer» ya que «la vida necesita un desarrollo
para nacer». «No hay ninguna regla constitucional que obligue a
penalizar el aborto»
RICARDO GIL LAVEDRA
Ursula Basset, especialista en derecho de familia, afirmó
que «nuestra Constitución protege la vida desde la concepción»,
señaló que el Estado «debe ofrecer opciones» a la mujer gestante que
no desee la maternidad, como la adopción, y consideró que este proyecto
«da derecho a abortar pero no a decidir». «Lo peor de todo son
las discriminaciones invisibles. No está regulado pensando en las mujeres y se
criminaliza a los médicos en desacuerdo con la práctica», dijo la abogada.Andrés
Gil Domínguez, profesor de derecho constitucional, aseguró que «no hay
ningún tipo de incompatibilidad» entre el proyecto de ley en discusión y
la Convención sobre los Derechos del Niño» sino que «por el
contrario, con esta iniciativa se está honrando el derecho a la vida de las
niñas, niños y adolescentes». Para
el abogado Alberto Bianchi, doctor en derecho de UBA, la ley se contrapone en
el orden constitucional y con el Código Civil y Comercial, que entienden que
hay vida humana desde el momento de la concepción y cuestionó que la ley
«pase de despenalizar a la mujer que aborta a penalizar a los médicos que
se oponen». Gala Díaz langou,
directora de protección social de Cippec, consideró que la iniciativa
«puede saldar una deuda y, a la vez, contribuir al desarrollo con
equidad» y advirtió que «la criminalización repercute sobre las
trayectorias vitales de las personas y afecta a las mujeres más pobres». «Lo peor de todo son las
discriminaciones invisibles. No está regulado pensando en las mujeres y se
criminaliza a los médicos en desacuerdo con la práctica»
URSULA BASSET
María Elena Critto, socióloga, señaló que «hay muchos
mitos respecto al aborto» como el hecho de que «la muerte por aborto
es la principal causa de muerte materna» en el país o la idea de que
«la legalización del aborto reduce la mortalidad».
Paula Litvachky, directora ejecutiva del CELS, hizo hincapié
en el hecho de que la penalización del aborto conlleva «maltratos y
discriminación», mientras que Luciana Sánchez, abogada penalista, se
refirió a la cantidad de mujeres de bajos recursos en peligro por no poder
acceder al misoprostol, el medicamento utilizado para la interrupción del
embarazo.
Segunda jornada
La segunda audiencia de debate en el plenario de las
comisiones de la Banca de la Mujer, Salud y Justicia y Asuntos Penales, que
continuará por la tarde con otros diez expositores, se desarrolló durante cerca
de cuatro horas sin contratiempos ni cruces verbales entre los senadores. El
jefe de los senadores del Frente de Todos, José Mayans, que este lunes se había
quejado de aspectos de la ley, elogió el clima de la videoconferencia pero
pidió «no increpar» a los expositores en alusión a la senadora
Beatriz Mirkin, que interrumpió a uno de los oradores, el abogado Bianchi, en
desacuerdo con sus expresiones contrarias al aborto. La senadora opositora Silvia Elías de Pérez
cuestionó, en el turno de las preguntas, aspectos de la normativa que implican
consagrar «el derecho al aborto» y reprobó que no se tenga en cuenta
en la propuesta «los derechos del padre».

