El ministro de Obras y Servicios Públicos, Alfredo Intronati, en representación del Gobierno provincial, firmó el contrato para la obra de reparación de la cubierta del Pabellón Uno del Hospital Lucio Molas, junto al representante de la empresa constructora Materiales Butaló.

Se trata de un edificio emblemático dentro del predio hospitalario, ya que fue el primero en funcionar como Centro de Salud y constituye la construcción más antigua del lugar. Por su valor histórico y arquitectónico, el pabellón fue declarado como Patrimonio de la Provincia. Durante el acto, Intronati destacó la relevancia de intervenir sobre este espacio, no solo por su antigüedad sino por el rol que cumplió durante más de un siglo. En ese sentido, explicó que esta intervención responde a una decisión política impulsada por el gobernador Sergio Ziliotto, “Esta obra surge a partir de la iniciativa del gobernador, quien el día de la inauguración del Centro de Rehabilitación Infantil planteó la necesidad de restaurar y poner en condiciones este edificio histórico. A partir de esa mirada, comenzamos a trabajar en un proyecto que hoy empieza a concretarse”, señaló a la Agencia Provincial de Noticias.
Asimismo, remarcó que la intervención actual forma parte de una planificación más amplia, “en esta primera instancia se reparará la cubierta y trabajos que complementan esta etapa”. La obra cuenta con un plazo de ejecución de 120 días y una inversión de 48 millones de pesos. El objetivo principal es reparar filtraciones en la totalidad de la cubierta, que se asienta sobre una estructura de madera y está terminada con tejas cerámicas. La superficie a intervenir alcanza aproximadamente los 845 metros cuadrados. Además de los trabajos sobre el techo, el proyecto incluye tareas complementarias para mejorar las condiciones edilicias y funcionales del pabellón. Entre ellas, el reemplazo de dos carpinterías de puertas en oficinas de planta alta, respetando el diseño original; la renovación de placas deterioradas de cielorraso en el pasillo superior; y la optimización del sistema de provisión de agua en el área administrativa de Epidemiología.
En este último caso, se instalará una bomba presurizadora de media HP junto a un tanque de reserva de 850 litros, conectado a la red existente, con el fin de garantizar un abastecimiento adecuado en el segundo piso del edificio. En relación al impacto de la obra pública, Intronati sostuvo, “la obra pública tiene un doble valor: por un lado mejora la calidad de vida de la población, fortaleciendo la infraestructura sanitaria; y por otro, genera empleo y dinamiza la economía local”.
Finalmente, subrayó el rol del Estado provincial, “cuando hablamos de un Estado eficiente, hablamos de planificar y ejecutar obras que resuelvan problemas concretos, pero también de cuidar aquello que tiene un enorme valor histórico y social para nuestra comunidad”.
