En el Hospital de
Pediatría Garraham, en Buenos Aires, ha hecho una serie de modificaciones en la
apariencia de su sala de resonancias magnéticas, la cual han rediseñado para
que esta tenga un amigable diseño espacial.
Pediatría Garraham, en Buenos Aires, ha hecho una serie de modificaciones en la
apariencia de su sala de resonancias magnéticas, la cual han rediseñado para
que esta tenga un amigable diseño espacial.
El tema de este re-diseño en el área de resonancias es con
tal de hacer el paso de los niños hasta el resonador en algo agradable para
ellos. Porque si hay algo que genera miedo a los niños es la ida de ir a los
hospitales, es por ello que esta iniciativa es con tal de ayudar a los niños a
perder dicho miedo.
tal de hacer el paso de los niños hasta el resonador en algo agradable para
ellos. Porque si hay algo que genera miedo a los niños es la ida de ir a los
hospitales, es por ello que esta iniciativa es con tal de ayudar a los niños a
perder dicho miedo.
La mayor preocupación del personal en el área de
Diagnósticos por Imágenes del hospital, es la ansiedad generada por el entorno
hacia los niños que ingresan al resonador, este tipo de situaciones hace que
los especialistas tengan que tomar las medidas de anestesiar a los pequeños
pacientes.
Diagnósticos por Imágenes del hospital, es la ansiedad generada por el entorno
hacia los niños que ingresan al resonador, este tipo de situaciones hace que
los especialistas tengan que tomar las medidas de anestesiar a los pequeños
pacientes.
Es por ello que han optado por reproducir un ambiente
distinto y amigable para los niños y niñas que entren al área del hospital, y
es que desde los pasillos cercanos a la sala del resonador, el hospital está
decorado con tal de contar una historia a los niños. Ha esta iniciativa la han
llamado “Una aventura espacial”, y la historia comienza con una ciudad llamada
“La ciudad perdida”, que es el área compuesta por una “mina”, que es el
comienzo del paseo, además de contar con una cascada y un templo que vuelven así
más mágico el lugar para los niños, y claro, todo ello acompañado con una
narración en el paseo.
distinto y amigable para los niños y niñas que entren al área del hospital, y
es que desde los pasillos cercanos a la sala del resonador, el hospital está
decorado con tal de contar una historia a los niños. Ha esta iniciativa la han
llamado “Una aventura espacial”, y la historia comienza con una ciudad llamada
“La ciudad perdida”, que es el área compuesta por una “mina”, que es el
comienzo del paseo, además de contar con una cascada y un templo que vuelven así
más mágico el lugar para los niños, y claro, todo ello acompañado con una
narración en el paseo.
Un fósil de dinosaurio, la “sala de las joyas”, y luego un
puentes sobre una cascada, son otros de las cosas que podrán ver y encontrar
antes de llegar a una misteriosa puerta que abrirá el paso hacia el “templo de
la ciudad perdida”, lugar donde se encuentra el resonador, que es una enorme
nave espacial que llevará a un amigable alienígena a su planeta y a los niños a
hacerse su examen de imágenes.
puentes sobre una cascada, son otros de las cosas que podrán ver y encontrar
antes de llegar a una misteriosa puerta que abrirá el paso hacia el “templo de
la ciudad perdida”, lugar donde se encuentra el resonador, que es una enorme
nave espacial que llevará a un amigable alienígena a su planeta y a los niños a
hacerse su examen de imágenes.
Todo esto es con tal de hacer que los niños ya no necesiten
de métodos farmacológicos para poder entrar a la maquina a la que tanto temían.
de métodos farmacológicos para poder entrar a la maquina a la que tanto temían.
“Nos preocupaba la ansiedad que genera en los pacientes
ingresar al resonador”, comenta José Lipsich,
coordinador de Diagnóstico por Imágenes.”.
ingresar al resonador”, comenta José Lipsich,
coordinador de Diagnóstico por Imágenes.”.
Cada vez que se abre la puerta del resonador se escucha
¡Guau!”, agrega Lipsich. Así es como nota el grado de sorpresa por parte de los
niños al ver tan sorprendente diseño de la sala.
¡Guau!”, agrega Lipsich. Así es como nota el grado de sorpresa por parte de los
niños al ver tan sorprendente diseño de la sala.


